La pandemia eleva el estrés al 90% de la población mientras los expertos alertan que una segunda ola puede tener efectos devastadores en la salud mental de la población.

Artículo (La Consulta de Chamberí) - Covid-19

Entre las muchas patologías que la situación global de la pandemia ha agravado aparecen de modo destacado las que impactan en la salud mental de la población y que los expertos resumen en un dato importante: el 90% de la ciudadanía sufre estrés mental.

“Habrá un gran aumento de los trastornos mentales ante la situación excepcional” que ha supuesto el confinamiento a causa de la Covid-19, explica el presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González Zapico, alertando de que lo “más grave está por llegar” en el contexto de una segunda ola de contagios por el coronavirus.

El III Estudio de Salud y Vida de Aegon señala que actualmente en España 6 e cada 10 ciudadanos relatan que no cuidan su salud emocional porque, según explica González Zapico, “el bienestar emocional nos lo plantemos a toro pasado sin ser conscientes que sin salud mental no hay salud”.

Ante esto, cabe recordar que el 60% de la población indica que el aspecto más importante para tener una vida feliz es gozar de salud y bienestar emocional. Pero los recursos de atención disponibles son limitados.

El Consejo General de Psicología indica que España tiene cuatro veces menos profesionales de la Psicología en la sanidad pública que la media europea (4 por 100.000 habitantes frente a los 18 por 100.00 en Europa).

En paralelo, según recoge la Confederación, la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) han denunciado la incertidumbre y el estrés que conllevan las dificultades en la atención médica durante un brote epidémico como el del Covid-19, y han exigido una especial atención a las necesidades de apoyo emocional del personal sanitario.

Miedo al contagio, a la enfermedad de familiares y al confinamiento asaltan la tranquilidad de los ciudadanos

Según la exposición de datos de Belén González, directora de Salud de la compañía, nueve de cada diez españoles declara haber sufrido estrés en los últimos doce meses, principalmente por motivos ligados al coronavirus, ya bien sea por miedo al contagio personal o de un familiar (44,8%) o por estar confinado (36,2%). Todo ello ha impactado en la salud de la población, aumentando el número de personas con problemas de sueño (51,5%), ansiedad (50%), irritabilidad o ira (50,9%) e incluso aquellas que comen más por culpa del estrés (28,10%), en comparación con el año pasado.

Este estudio muestra que un porcentaje significativo de la población afirma haber experimentado estrés y ansiedad, e incluso tristeza, durante el periodo de confinamiento. En este sentido, las mujeres y las generaciones Z y millenial han experimentado sentimientos más negativos. En concreto, el periodo de confinamiento ha causado estrés en un 22% de la población y tristeza o decadencia en un 21%.

Otras fuentes, como el último estudio de Cigna, ‘Covid-19 Global Impact’, perteneciente a su informe anual ‘360º Wellbeing Survey 2020’, explica que el 79% de los españoles afirma estar estresado, 15 puntos más respecto a los datos obtenidos durante los meses de confinamiento (64%).

Informa esta aseguradora que las finanzas personales son la causa principal de estrés, con un 40%. Una preocupación que, al igual que ocurre con los datos generales, también se ha visto incrementada con la relajación de las medidas de contención de la pandemia, ya que este porcentaje en abril era del 25%.

Los españoles, los europeos con mayores problemas de salud mental a causa de la situación sanitaria

Yolanda Cuevas, psicóloga de la salud y el deporte, reclama la necesidad cuidar nuestro estado de ánimo que tal como recoge la OMS “en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a la comunidad”, especialmente en el entorno de crisis sanitaria que se está viviendo en el mundo.

Con más de 6.000 entrevistas realizadas en España, Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza y Bélgica para analizar el impacto emocional de la crisis sanitaria, un estudio europeo impulsado por la Fundación AXA revela que los españoles son los europeos que más problemas tienen de salud mental a causa de la pandemia: Un 34% de los españoles reconoce sentirse mal o muy mal, la mayor tasa de la muestra internacional, mientras que sólo un 20% afirma que su estado de ánimo es bueno (el menor porcentaje de todo el estudio).

Las cifras hacen hincapié en el empeoramiento registrado en España por la situación de confinamiento ya que sólo el 8% de los encuestados decía tener problemas emocionales antes del Covid, tal y como recogía el avance del Primer Estudio Paneuropeo de Salud Mental difundido el pasado mes de julio.

“La salud mental de los españoles corre un importante riesgo ante los rebrotes actuales y los efectos de los meses acumulados de la enfermedad en España”, afirma Josep Alfonso, director general de la Fundación AXA.

Las organizaciones reclaman “prioridad política” para atajar situaciones graves de riesgo como el suicidio

María Sánchez, E-Health Medical Manager de Cigna España indica “que una exposición prolongada a este estado de tensión constante tiene graves consecuencias en nuestro bienestar físico, presentándose a través de síntomas como fatiga, náuseas o dolor de cabeza, muscular o abdominal, y en nuestro bienestar emocional y conductual, produciendo una disminución de la concentración, nerviosismo, irritabilidad o confusión”.

González Zapico reivindica la necesidad de dar “prioridad política” al cuidado de la salud mental en España y exige los necesarios recursos económicos y humanos necesarios dentro del sistema nacional de salud. No descarta, ante la situación extrema que para muchas personas genera el confinamiento y la expansión de la pandemia, un aumento de las tendencias suicidas de muchas personas.

Así, el presidente de la Confederación alerta que “este se convertirá en el primer problema de salud pública en España si no se responde adecuadamente” y constata que en centros hospitalarios como el Gómez Hulla de Madrid, “los ingresos de agudos pasan al 25% por intentos de suicidio”.

Al mismo tiempo, ha advertido que “Vienen tiempos muy difíciles de crisis económica, desempleo, desahucios, que van a afectar a la salud mental de toda la población, generando problemas, o agravando los ya existentes; y a esto se suman los suicidios, que, aunque no disponemos de datos oficiales, sí tenemos constancia, por nuestras entidades, de que la situación está empeorando”.

Informa Aegon que un 12% de la población no esté satisfecho con su estilo de vida debido a problemas de autoestima, ya bien sea por tenerla baja (4,80%), por no sentirse a gusto con su aspecto físico (3,70%) e, incluso, por inseguridad a raíz de la Covid-19 (1,30%).

La percepción de la salud empeora a medida que avanza la edad, o si se tienen en cuenta otros factores, como la situación de desempleo, la satisfacción con el estilo de vida e, incluso, el estado civil. Por ejemplo, las personas de 56 años o más (Baby Boomers), los viudos y las personas en desempleo tienen una peor percepción de la salud en general.

Telemedicina y autodiagnóstico en internet avanza con el confinamiento

Uno de cada tres encuestados por Aegon usa la telemedicina y el 70% declara que resulta algo muy útil. Belén González añade que “durante la crisis de la Covid-19, el servicio gratuito de consulta médica de la compañía por chat y videollamada atendió más de 1.800 peticiones médicas, mayoritariamente por cuestiones de medicina general”.

Esta compañía observa que un 15% de la población usa la telemedicina para estar informado sobre cuestiones relacionadas con la Covid-19, mientras que otros la utilizan para demandar ciertas especialidades sanitarias, como dermatología (7%), pediatría (7%), digestivo (6%), ginecología (6%) e, incluso, asistencia psicológica (5%).

Los datos de 2019 marcaban que un 80% de los encuestados afirmaba haber ido al médico al menos una vez en ese año, mientras que en 2020 solo acude de forma presencial uno de cada cinco españoles.

Crece así la preocupación ante el hecho que una de cada cuatro personas se automedica y, de estas, aproximadamente un 28% lo hace por no perder tiempo en ir al médico. A su vez, el estudio destaca que un 53% de los españoles usen Internet o las redes sociales para auto diagnosticarse y que un 22% le de credibilidad a esa información.

Control de las emociones y pensamiento positivo, claves para mejorar nuestro estado en tiempos de coronavirus

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, entre las conclusiones de la mesa redonda organizada por Aegon con varios especialistas, y a la que ha tenido acceso La Vanguardia, destacan los consejos para fomentar el cuidado del bienestar psicológico de cara a afrontar los impactos de la Covid-19 en la salud:

– Aprender a conocer y acompañar nuestras emociones y relacionarnos positivamente con nuestros pensamientos: analizar la raíz de nuestros problemas es clave para aprender a relativizarlos. Muchas veces sentimos estrés o ansiedad sin saber por qué o porque no queremos hacer frente a lo que nos preocupa. No hay que luchar contra ellas, si no reconocerlas y saber por qué nos sentimos así.

– Realizar ejercicios de mindfulness, meditación y relajación: son también una buena herramienta para el equilibrio mental. Un 39% de los encuestados realiza estos ejercicios para evitar el estrés. La meditación ha demostrado científicamente su eficacia para prevenir los pensamientos negativos repetitivos y es capaz de disminuir el nivel de activación de la amígdala de forma duradera a largo plazo.

– Ayuda especializada: acudir a un psicólogo que ayude a entender el funcionamiento de la triada pensamientos, emociones y conductas. Los especialistas enseñan a reconocer, validar y relacionarse con las emociones y distanciarse de los pensamientos que alimentan la preocupación. Gracias a ellos, se podrán conocer las herramientas para regular el sistema nervioso, estrategias de relajación, e incluso, trabajar esas heridas emocionales pasadas que se abren en el presente, que la medicación o el tiempo no cura por sí solo.

XAVIER GRAU
13 OCTUBRE 2020 – LA VANGUARDIA

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